Posts Tagged ‘conocimiento’
¿Qué es la sabiduría?
Explicar lo que realmente es la sabiduría es un tema delicado. Voy a intentar aproximarme o al menos dar algunas pistas.
La Real Academia Española le otorga varios significados. Al final añade dos adjetivos calificativos a sabiduría. (http://lema.rae.es/drae/?val=Sabidur%C3%ADa).
La RAE relaciona la sabiduría con el conocimiento en el primer grupo de definiciones. Sólo después, cuando indica “sabiduría eterna, o sabiduría increada” es cuando realmente estamos por buen camino. La sabiduría es toda una, indefinible, aunque clara y concisa. Surge desde el interior, lo cual permite experimentar de forma directa y sin intermediarios, lo que en ese momento nos está ofreciendo.
En el instante en que aparece la sabiduría surge inseparable la experiencia de ella misma. Aunque sea algo profundo o “lejano”, se tiene la certeza de que es así. Se siente que ya se ha experimentado. Quien la vive puede mostrarla sin ningún intermediario, aunque muchas veces es tal su inmensidad, que es tarea colosal expresarla con palabras. Cuando indico intermediario es porque el conocimiento nos llega a través de un filtrado realizado por elementos externos –doctos en el tema, Internet, medios de comunicación, amigos que nos lo cuentan, etc. En general, suele ser gente que lo ha aprendido, pero rara vez lo ha visto, experimentado o ha sentido la maravillosa sensación liberadora que aparece cuando llega la sabiduría. Ella es liberación espontánea, no sólo de siglos de ignorancia sino también de bloqueos internos que de repente se sueltan y se siente uno literalmente “más ligero” a todos los niveles.
El conocimiento, aunque sea muy profundo, nos enseña, nos da herramientas fantásticas para la vida, pero no libera por si mismo. Puede ayudar a que surja el saber como un maestro puede orientar a su alumno. Es como mucho, la llave de la puerta de entrada a una casa inmensa y desconocida. Dentro ya no hay más llaves ni guías, sólo nosotros recorriéndola en solitario.
Como indiqué antes, la sabiduría surge del interior, es decir, nunca viene del exterior. El exterior nos orienta, nos da pistas, pero se manifiesta desde dentro y viene a posarse en nuestra mente, la cual es receptora. Cuando adquirimos conocimiento la mente está activa, es buscadora. Con la sabiduría está receptiva y calmada. Es un lago donde el agua duerme profundamente.
La sabiduría no sólo se encuentra en toda la amplitud que somos sino en todo el universo y más allá. Por ello, una planta puede tener más sabiduría que un hombre. Quizás cuando Newton descansaba, el manzano fue quien le quiso “echar una manzana” para ayudarle.
Para tener conocimiento son necesarias unas capacidades intelectuales. Para tener sabiduría simplemente hay que ser uno mismo. Además, no es una opinión particular ni surge ni surgirá de ninguna religión ni creencia. Éstas salen de un rinconcito de la mente del hombre, en un determinado nivel de conciencia. Son una opción más de las muchas que ofrece la vida. En cambio, la sabiduría es más pura que ninguna creación humana. Es sencilla, hermosa, muestra todo lo que realmente es interesante y está siempre feliz, porque es inseparable de la felicidad y de la libertad.
Lo más maravilloso de todo es que la sabiduría está disponible para todos, sin excepción. Es un gran regalo de nuestro interior para nosotros y surge del mar de conciencia que también somos.
Feliz 2013.

